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Nuestro entorno

Masía Can Castellar se ubica en el corazón del Montnegre marítimo, enmarcada entre el mar y las colinas que hacen de contrafuerte al Montnegre, punto donde la franja que va de la costa a la cordillera litoral se hace estrecha y las ondulaciones del terreno llegan hasta casi a ras de mar.
El territorio del Montnegre es empinado, no será fácil encontrar zonas planas. En nuestro paso encontramos pequeñas colinas y pequeñas vertientes y cañadas con grandes tesoros escondidos. Los bosques que veremos son principalmente de encinas y alcornoques y hacia la cornisa del macizo variedades como el roble y el castaño, encontrándose especies protegidas como el acebo. Asimismo, encontramos pinares de pino mediterráneo cuyo fruto, los piñones, son de alto valor culinario y nutritivo. La aparición de pinares aumentó hacia finales del siglo XIX con la enfermedad conocida de la filoxera que acabo con la economía vinícola de la zona de alto valor por aquella época. Precisamente y como sustitución de dicha producción vinícola emerge con fuerza en la segunda mitad del siglo XX el fresón del Maresme, fruto que por ser sembrado con la inclinación del terreno presenta un sabor especifico y muy valorado, aunque ya en el siglo XXI se va perdiendo por su alto coste en mano de obra. También recorriendo los bosques y los antiguos campos de cultivo nos encontraremos con cuevas realizadas a mano para el cultivo de champiñones y agujeros en donde se producía carboncillo tras las podas de mantenimiento forestal.
En otoño la montaña es visitada por los amantes de las setas, dado que se hallan multitud de variedades típicas de Cataluña.

Dentro del entorno se pueden realizar diferentes excursiones, tanto a pie como en bicicleta o a caballo, entre ellas, la visita a la torre de incendios (desde donde podremos tener vistas en un día claro de las comarcas que rodean al Montnegre, Vallès Oriental, Maresme y La Selva) y también del Macizo del Montseny. Otra excursión muy interesante es la visita a La Canónica de Santa María de Roca-Rossa, situada en el macizo del Montnegre dentro del término municipal de Tordera, fue fundada en la primera mitad del siglo XII bajo la orden de San Agustín, construyendo una iglesia con claustro y dependencias en estilo románico con algunos elementos ya del gótico, aunque el entorno de las urbanizaciones perjudican su valor histórico, y  más cercana la visita al paraje de "Dones d'Aigua" un sitio mágico y con leyenda .